Electric Mum… o cómo me convertí en una conductora de un coche eléctrico

Mi coche eléctrico- El Renault Zoe

Las razones que me llevaron de cabeza hacia el coche eléctrico fueron básicamente prácticas. Vivimos a aproximadamente 45 km de Madrid, pero yo trabajo en el centro. Después de probar todas las alternativas disponibles, -bus, tren, a pie…-, decidimos que la única solución era que tanto mi marido como yo tuviésemos un coche cada uno. Yo tenía un MX5 que me encantaba, pero muchos días llegaba a recoger a mi hijo y me olvidaba de que se venía con un amigo y bueno… ¡creo que hay algunas restricciones sobre llevar a amigos de tus hijos en el maletero del coche!

La búsqueda

 

Empezamos a buscar una alternativa a mi coche en las mismas fechas en las que saltaban las alertas por alta contaminación que todavía siguen protagonizando titulares cada vez con más frecuencia. No hay una solución fácil, pero lo que supe seguro era que elegir un coche eléctrico me aseguraba poder entrar en la ciudad se tomase la decisión que se tomase, así que finalmente decidimos comprar un Toyota CHR Híbrido.  En ese momento me sentía más o menos como una eco-activista y presumía de tener un coche bonito, práctico… ¡y además ecológico! Me encantaba ese coche… pero lo cierto es que no es un coche completamente eléctrico. Tiene una capacidad limitada para funcionar con electricidad, y es más un coche híbrido-eléctrico que un híbrido enchufable o un eléctrico al 100%.

El caso es que, un año después de comprarlo, mientras acompañaba a mi hijo a un partido de fútbol… ¡puff!… me robaron el coche eléctrico y no volví a verlo nunca más.

Mientras tanto, mi marido había cambiado su coche a un Mitsubishi Outlander híbrido-enchufable. Tenemos 3 perros grandes, y es nuestro coche familiar.  Así que, mientras la aseguradora arreglaba los papeles tras el robo, me puse al volante del Outlander.

coche eléctrico de mi marido- Mitsubishi Outlander

La misión

 

¿Mi misión? Llevar a mi hijo al cole y llegar a trabajar a Madrid en 100% coche eléctrico. Era como un juego, y me sorprendí realmente de lo mucho que daba de sí el modo eléctrico, cargándolo únicamente por la noche con la tarifa nocturna… ¡y es realmente barato!  Intenté buscar algún sitio para aprovechar mis horas de trabajo para cargar el coche cerca de mi oficina pero Madrid, -toda España, en realidad-, sólo está dando sus primeros pasos en cuanto a infraestructura pública de carga se refiere…

100% coche eléctrico

 

Así que, después de unas semanas, cuando recibí noticias de mi compañía de seguros, lo tenía claro. Podía recuperar mi indemnización o comprar otro CHR, pero yo ya había decidido que quería ser 100% eléctrica. En los próximos post os contaré los costes de un coche eléctrico y la experiencia de conducción…

 

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